La transferencia de Carlitos al Cortinthians requirió además de una movida de piezas cerca del entorno del jugador: el cambio de su representante.Roberto Tessone era quien defendía los intereses del delantero hasta el momento de la operación. Sin embargo, y frente a las especulaciones de que Tessone no participaría de una operación poco clara, se lo corrió del medio y se designó como nuevo representante del jugador a Adrian Ruocco, un hombre sin experiencia en la actividad.
Ruocco, es “un contador y plateísta de Boca, que para entonces trabajaba en otros menesteres pero que no tenía nada que ver con el fútbol”, dijo Digón. Quien además especuló con que el inexperto representante de Tevez tendría alguna vinculación directa con Mauricio Macri. Lo cierto es que por esa maniobra, hoy el club enfrenta un juicio por parte del ex representante del jugador.
Las verdaderas cifras, según Roberto Digón
De los 16 millones de dólares que figuran en el contrato firmado entre Boca Juniors y Corinthians, el 20 por ciento se lo habría llevado el Eduardo Saraví, comprador del jugador a All Boys. Según Digón, el abogado cobró, en juicio, 3,2 millones de dólares, por lo que a Boca le quedaron 12,8 millones, de los cuales resta deducir el monto (cercano al de Saraví) del juicio que Tessone le inició al club, en caso de que lo gane.
En definitiva, para Roberto Digón, de los 22 millones que representaron el monto total de la operación, solo al alrededor de 10 millones fueron los que ingresaron a la tesorería del club xeneize. ¿Y el resto? Clin, caja.
De Carlinhos a Sir Charles
El Apache arribó al Corinthians y luego de una mala temporada, logró afianzarse en el equipo, ganarse el cariño de los aficionados paulistas y obtener el campeonato brasileirao, siendo el máximo goleador del torneo y jugador más valioso del año (2005). 
Con la consagración en el fútbol brasileño, Tevez cumplía con las expectativas y los planes de MSI y, entonces, casi como si tratara de una marioneta, el destino de Carlitos estaba sellado: Gran Bretaña lo aguardaba.
En el marco de otra negociación poco clara, en agosto de 2006, el oriundo de Fuerte Apache y Javier Mascherano fueron cedidos al West Ham United, un equipo del este de Londres.
El ambiente futbolístico nuevamente se sorprendió. Una de las más grandes realidades del fútbol argentino y figura del campeonato brasileño era contratada por un modesto club de la Liga Inglesa, que había ascendido a Primera División hacía sólo dos años. De hecho, la contratación tenía como objetivo mantener la categoría: poca cosa para un jugador de la envergadura de Tevez.
En ese momento el director técnico del West Ham, Alan Pardew, dijo -con relación a Tevez y Mascherano- en conferencia de prensa: “Cuando los conocí no les tuve que vender el equipo, ellos ya sabían de nuestro éxito la temporada pasada y de nuestro estilo de juego”. El mundo futbolístico se sorprendió aún más. Mientras tanto, los jugadores argentinos repetían casi hasta el hartazgo que su ex compañero de selección Lionel Scaloni, les había recomendado el equipo, donde él mismo había jugado la pasada temporada. Lo que los argentinos no dijeron es que Scaloni fue echado del West Ham. Lo cual demuestra que se estaba frente a un entramado que no cerraba por ningún lado.
El tiempo de jugar llegó, pero el West Ham no era noticia precisamente por ello. En abril de 2007, la Premier League le impuso una multa de casi 11 millones de dólares tras comprobar que hubo irregularidades en las transferencias de Tevez y Mascherano. El ex dueño del West Ham, Terry Brown, había ocultado información sobre la procedencia de los dos argentinos. En definitiva, Brown nunca había mencionado que los pases de los futbolistas pertenecían a la empresa de Joorabchian, MSI. Este tipo de acuerdos está penado por la asociación de fútbol inglesa. Una mancha más en la cadena de irregularidades que caracterizaron las sucesivas contrataciones de Tevez.
Mientras tanto, en esta historia que lo que menos parece es estar ligada al fútbol, transcurría un
campeonato de ese deporte. En la primera mitad del torneo, Tevez y el West Ham no parecían tener un destino feliz. El equipo londinense parecía condenado al descenso. Sin embargo, y como si se tratara de un cuento de hadas, el niño pobre nacido en Fuerte Apache, se puso el equipo al hombro, jugó partidos memorables, convirtió goles increíbles y logró que su equipo cumpliera el objetivo de mantenerse en Primera.
Conclusión, otra vez el tiempo de la Tevezmanía, de las ofertas millonarias y de los grandes partidos en el Manchester United. ¿Será también el tiempo de más irregularidades?
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