sábado, 20 de octubre de 2007

Operación Tevez, segunda parte

Un eslabón más en la cadena de irregularidades

Carlos Tevez triunfó deportivamente en el club de la ribera. Logró innumerables títulos y fue ídolo inobjetable de su parcialidad. Sin dudas, la historia del “pibe de oro” una vez más cautivó a la gente humilde que, como él alguna vez, soñó con una vida mejor.
En ese marco, Tevez emigró al fútbol brasileño, más precisamente al Corinthians de San Pablo. Un destino extraño para un jugador de la envergadura del Apache. Sin embargo, cuando se ve quién o quiénes estuvieron detrás de esa operación, nada sorprende.


En un primer momento, el presidente de Boca Juniors, Mauricio Macri, hizo público que la venta de Carlitos se hizo en 19,5 millones de dólares. No obstante, una investigación realizada y publicada por el diario Clarín el 20 de marzo de 2005, reveló que la cifra pactada en el contrato de cesión de derechos económicos y federativos, firmado el 17 de diciembre de 2004, fue de 16 millones de dólares. ¿De donde surge esa diferencia?

En esa misma nota, Macri admitió que los 19,5 millones se componían de los 16 correspondientes al contrato, otros 2 que tuvieron origen en un desconocido convenio entre el club brasileño y la empresa Media Sport Investment (MSI), para el intercambio de Juveniles, y por último, el millón y medio de dólares que cedió el jugador para las inferiores de Boca. Esto último es en realidad el 15 por ciento que, por Convenio Colectivo, corresponde a todo jugador que es transferido, pero que en el club dirigido por Mauricio Macri, los jugadores deben ceder para ser efectivamente transferidos. Pero, ¿ese dinero efectivamente va para las arcas del club? ¿Qué ocurre si el jugador no quiere dejar ese porcentaje? Estos son algunos de los interrogantes que, por ejemplo, Matías Donnet podría contestar, ya que por no aceptar los
términos de negociación que se le planteaba desde la dirigencia de
Boca Juniors, fue –como se dice en la jerga futbolera- “colgado”.


Pero volviendo a la venta del Apache, la explicación del presidente de Boca, respecto de la transferencia, no es clara ni suficiente. Mucho menos lo es si se tiene en cuenta que investigaciones realizadas en Brasil darían cuenta de que la venta de Carlitos fue por un valor aún mayor al declarado en un primer momento. Según Roberto Digón, aunque en Boca ingresó la suma pactada en el contrato, el Corinthians –cuyo gerenciamiento está a cargo de la propia MSI- pagó 22 millones de dólares. La diferencia, entre lo que salió del club brasileño e ingresó en el argentino “se la llevaron los intermediarios, que en definitiva son personas amigas del presidente de Boca”, sentenció Digón.


En cualquier caso, queda claro que lo que salió de las arcas del club paulista y lo que ingresó en el argentino, difiere y mucho. Algo se perdió en el medio.Para Digón, es allí donde entran en escena los amigos de Macri: el escribano Gustavo Arribas y Fernando Hidalgo, ex empleado y mano derecha del representante de jugadores de fútbol Gustavo Mascardi. Ambos integrantes de HAZ (nombre formado por las iniciales de sus tres socios: Hidalgo, Arribas y Pini Zahavi, un agente británico que vive en Estados Unidos). La sociedad HAZ, con sede en Gibraltar, intervino en la venta de Tevez, haciéndose cargo –de acuerdo con lo que figura en el contrato de cesión– de todo pago extra: comisiones de intermediarios, sueldo del jugador, etc.
¿Creés que esto pasó sólo con el pase de Carlos Tévez?

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